¿Por qué son tan especiales los BioShock?

¿Por qué son tan especiales los BioShock?

Los BioShock son unos de mis juegos favoritos de la pasada generación (sí, incluso el 2), los jugué en su momento, y ahora que salieron las remasterizaciones me pareció buena idea rejugarlos y recordar el porqué estos juegos se quedaron grabados en nuestra memoria, sobretodo el primero.

Los BioShock no son perfectos, su jugabilidad era variada pero el gunplay no se sentía del todo bien, la historia era interesante pero con ciertas fallas en su narrativa (y la del 2 no tiene sentido), tiene varios personajes pero pocos son realmente memorables, sin embargo hay dos aspectos que destacan en estos juegos.

BioShock

El primero es la jugabilidad, y sí, sé que dije que el gunplay no se sentía bien, de hecho en las remasterizaciones tampoco se siente del todo bien... La mayoría de los shooters te hacen sentir poderoso, que puedes superar cualquier obstáculo que te pongan, que puedes vencer a cualquier enemigo, pero en BioShock no, aquí te hacen sentir vulnerable, claro, suponiendo que desactives las Vita-Chambers.

Vencer a los Big Daddy no es divertido porque sí, es divertido porque son duros de matar, porque toca colocar trampas y hackear torretas para tener algo de apoyo. Al vencerlos nos sentimos recompensados, y no, no me refiero a la Little Sister que queda ahí, me refiero a ese sentimiento de adrenalina al superar algo que inicialmente parecía imposible. Y es por eso que el segundo BioShock no es tan recordado, la jugabilidad mejoró y en este se tienen más opciones para conseguir el mismo objetivo, pero como éramos un todopoderoso Big Daddy, las batallas no importaban mucho. Y en Infinite, bueno, hay una batalla en cada esquina.

BioShock 2

Y el segundo aspecto que hace de estos juegos tan importantes es su ambientación. Los dos primeros juegos eran oscuros, incluso tenían algo de terror, mientras que en Infinite nos encontramos con todo lo contrario, es un mundo alegre y lleno de colores. Existe un claro contraste entre Rapture y Columbia, pero ambos son misteriosos, y no hay nada que nos invite más a seguir la historia de un juego como el misterio detrás del mundo en el que nos colocaron. Y claro, toda esa ambientación está acompañada de una música que consigue mezclar perfectamente el estado del área donde nos encontramos con la jugabilidad.

Pero los remasters de los dos primeros juegos fallaron un poco en este segundo aspecto. Se realizaron ciertos cambios estéticos y hay un poco más de iluminación, y así, si bien Rapture se sigue sintiendo misterioso y amenazante, no será algo que le gustará mucho a los fans más acérrimos.

Bioshock Infinite